Hace meses (23-10) la banda gótica Lacrimosa vino a Uruguay. Saqué la entrada muchos meses antes. Con mi prima del corazón se la compramos al cantante de Fixion, una banda de rock gótico uruguaya. El tipo sabía quien era yo por Facebook y me pareció rarísimo.
El día después del toque tenía examen y no fui. Eso no es muy de mi persona.
Ni siquiera sé bien qué es de mi persona y que no. He probado mis límites y sé que cosas no son, eso seguro. Así me va... probando límites, poniéndome triste después... Es idiota hacer eso.
En fin. No puse antes nada del toque porque fue demasiado raro. A la banda la fui a ver porque era como decir "mirá, yo quería esto y lo tengo". Podía haber ido con alguien más, pero claro, como todo en mi vida, eso también era un problema. Alguien quería que fuera no asistió, evitándome verlo aunque sea de lejos. Quien me hizo ver "Lichtgestalt" tampoco estaba. Escuchar ese tema fue como tenerlo cerca...
Lo que para mi representaba lo "gótico" perdió su encanto. Ese momento fue como mi despedida. Lo tomé así. Pasaron muchas cosas, me desilusionaron varias... La culpa no fue de alguien o de algo, fueron pequeñas cosas. Me interesó el gótico, me metí en la cultura, fui a fiestas, me vestí como tal... Logré lo que quería. No me arrepiento. Conocí grandes personas gracias a mi gusto, en un principio, por los vampiros.
Me gustó el concierto más allá de todo. Pude haberlo disfrutado más. Tenía la cabeza en muchas cosas en ese momento. Estando ahí, no estaba. No me arrepentí porque no creo en tal cosa como el arrepentimiento. Mi filosofía al respecto tal vez la exponga algún día.
Odio darme cuenta que la única que no se entiende soy yo y que los demás me leen como si fuera de cristal...





























