
No soy partidaria del odio y el rencor. Eso termina lastimando más a quien lo sufre y padece, que a quien inspira ese sentimiento. Más allá de eso, es inevitable darse cuenta de que eso es algo que muchas veces uno mismo no puede controlar. Algo pasa y el odio nace. Y con el tiempo, el odio se convierte en rencor... Perdonar es algo que uno debe hacer para sentirse mejor con si mismo. Si alguien te lastima mucho y tenés la capacidad para perdonarlo, le estás demostrando a esa persona y al resto del mundo que sos mucho mejor que quien te dañó. Soy partidaria de aprender de lo que nos lastima, no de cambiar por ello, a no ser que sea necesario. Si no, está ganando el otro. Ese que quiere que seamos de otra forma y por eso nos lastimó, porque le molesta como somos. (Si, esto lo escribo por mi y por cosas mías...)
Uno odia cuando desea que alguien sufra. El rencor es distinto... A veces, perdonás a alguien pero no podés olvidar lo que pasó. NUNCA. Porque te sentiste muy mal en ese momento. Porque estuviste a punto de cambiar quien eras por algo que te dijeron. Porque te lo contaron mal, o te contaron sólo una parte. Porque, muy adentro tuyo, sabías que lo que estabas haciendo estaba mal y vanagloriarte y decir "yo puedo hacer que me odies" fue lo peor que podrías haber hecho. No se puede perdonar a alguien que juega con aquello qué más te molesta y te dice las palabras justas que van a hacer tambalear tu cajita de cristal...
Hoy, entre otras personas, se lo dedico a una de esas personas que me hicieron sentir mal cuando no me lo merecía. Primero me hiciste sentir mal y jugaste con mis traumas, haciéndome sentir algo que nunca fui y no deseo. Más tarde, a pesar de creer en que me habías hablado en serio, me di cuenta que sólo querías hacerte la víctima para ganar algo que nunca tuviste. Te odié por eso y ahí dejaste de importarme. En ese momento empecé a querer joderte. Aunque no me importabas, sólo quise que te sintieras mal. Que supieras que yo si quiero puedo hacer lo que ese día no hice. Una y otra y otra vez hice o dije cosas para que te molestaran. Y sé que me empezaste a odiar. Fui fría incluso hace poco, cuando omití un gran detalle al contarte algo que me pasó, sólo porque a vos te iba a doler saber que yo tenía una vida que vos ni siquiera imaginás. Aunque no fuera tan cierto como lo que dije. Yo lloré mucho a pesar de que te conté lo que pasó con una sonrisa... Vos ni siquiera tuviste por quien llorar, gorda.
Intento que esté todo bien entre nosotras, pero jugaste con mis sentimientos aquella noche... Sólo vos y yo sabemos que tanto. No te odio, pero le tomé el gusto a verte de esa forma. Sos vos la que me tiene que perdonar ahora. Te concedo eso al menos.
Del diccionario de la RAE:
Odio: Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.
Rencor:
Resentimiento arraigado y tenaz