
Es gracioso recordar en estos momentos que mi blog nació con la idea de ser un lugar donde pudiese escribir sin que nadie me leyera. Nadie que me conociera. Recuerdo el primer comentario. Me asustó. Los contestaba por mail al principio. Me sentía rara, descubierta. Después puse esta dirección en mis perfiles en foros, le mandé por correo electrónico a mis amigos la dirección de mi rincón en el mundo.
Adiós. Me sentí tan expuesta que dejé de escribir. Dos por tres hago eso. Cuando alguien me lee, cuando me pasan cosas importantes relacionadas con el blog, me bloqueo y no escribo. No quiero arruinarlo. También cuando necesito escribir algo importante, o lo último que escribí fue muy fuerte, me cuesta empezar otra entrada. Es como romper la magia.
Al final me animé y les escribí. Después de meses de ver cómo publicaban los blogs de otros, quise que pasara lo mismo con el mio. No lo publicaron cuando mandé el mensaje... Era obvio. Mi blog es cualquier cosa.
A los días (dos) me llegó un email. "Bienvenida a Bló!" decía el título. Ahora soy parte de la comunidad de blogs más grande de Uruguay. La comunidad Bló! http://soyunblo.blogspot.com/
Dos por tres conozco blogs nuevos gracias a sus recomendaciones. Es un honor para mi haber sido incluida.
Acá está la entrada que es dedicada a este pequeñísimo lugar que me ciberpertenece. Me presenté de esta forma: http://soyunblo.blogspot.com/2011/06/la-guadana.html
Yo sé que si me lees puedo parecer un poco extraña.
Lo soy.

























