Sobre las drogas.
Quería escribir sobre ellas porque acá escribo sobre temas que afectaron a mi vida y este es uno. Cuando era más chica, a mi me llamaban la atención. Antes de que sigas leyendo, te cuento que nunca consumí nada. Sigo sin tomar alcohol, nunca fumé ni consumí drogas (al menos que Perifar -un antigripal- cuente como droga). ¡A mi me gustaban los chicos que se drogaban! De lejos, claro.
Después... Mucho después conocí gente que había experimentado con drogas. Me gustaban por muchas cosas, eso era un detalle. A alguien le pedí que no lo hiciera cuando estaba conmigo. Un día me confesaste que te estabas drogando en una fiesta en la que estábamos rodeados de gente. Quería correr y escaparme de vos. Si en algún momento logré odiarte, fue en ese. Lo hiciste estando conmigo... No me respetaste. Te odié porque te drogabas a mi lado y no estabas conmigo, sino lejos. "Jamás vas a entender lo que estoy sintiendo en este momento", me escribiste en uno de tus últimos mensajes de texto. Nunca comprendí del todo esa frase, sólo sé que sentí que estabas drogado y que preferías eso a mi amor.
Conozco a alguien que me ha escrito estando borracho y drogado. Hemos chateado y me ha mandado e-mails en ese estado. Incluso alguna vez me escribió para pedirme disculpas por estar así, porque sabe que no me gusta, ya que le había contado de la persona del párrafo anterior. Cuando estás así sos tan sincero que tus palabras me lastiman de tan hermosas...
La gente drogada cambia cuando se encuentra en ese estado. Quien lo ve desde afuera lo nota aún más. A mi me da tristeza ver a alguien así; perdido. Los drogados me dan asco.
Más allá de lo que acabo de escribir, el saber que en ese estado los tres expresaron me los sentimientos más románticos, cursis, sinceros y tiernos del mundo desde su corazón, siempre me produjo una sensación extraña... El que me pedía perdón me demostró cuando me amaba. Él que me dijo que no lo entendía, cuanto lo lastimaba.
Después de todo esto, dejaron de gustarme las drogas. Me dan asko. Las sensaciones son demasiado hermosas para apagarlas con químicos. La tristeza, la vergüenza, la alegría y demás pueden llegar a apreciarse y superarse sin esas sustancias.
(PD: la imagen es ilustrativa. No permitiría algo así de extremo.)

