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sábado, 17 de enero de 2009

A mi nunca me compraban libros.

Es extraño que a alguien que ama a los libros no se los compraran, ¿no? Si digo que leí tanto, ¿de dónde sacaba mi material de lectura? Ahí está el misterio. That´s the question.

Soy tonta. Cuando alguien dice que leyó más que yo y me doy cuenta de que no es cierto, me enojo. Me irrita que piensen que leer es algo fuera de lo normal, que está bueno ser un lector y que los demás lo sepan. ¿Alguien sería capaz de decirle a otra persona que miró más telenovelas? No le encuentro sentido.

Una vez alguien me dijo que leyó más libros que yo porque su biblioteca era mayor que la mía. En esa época todos mis libros estaban en cajones en mi cuarto. Ahora tengo algunos en una pequeña estantería en mi habitación. Hace poco alguien uso ese mismo argumento. Su casa estaba poblada de libros (...) y por eso había leído más que yo. Claro, había leído esos mismos libros varias veces (...).

Sin embargo, ambas personas no eran habitué de lugares que yo conozco como la palma de mi mano. Las bibliotecas. (La última persona que me hizo enojar, ni siquiera había pisado una en su puñetera vida.)

Cuando era una niña solía ir con mi padre a la biblioteca de mi barrio a sacar libros. Era una pequeña que se llevaba tres libros (lo máximo que te prestaban. Aun cuando prestaban sólo uno, a mi me siguieron dando tres) de unas doscientas páginas promedio los cuales devoraba en diez días. Después empecé a ir sola. Lo bueno es que yo podía sacar cualquier libro, por raro que fuera, y ver si me gustaba o no. Ahí me nutrí de ficción.

En mi escuela también nos prestaban los libros que cada uno había llevado para compartir. En el liceo también había una gran biblioteca que me permitió conocer la obra de Benedetti y Cortázar, entre otros.

Yo tenía libros infantiles. Hay dos que me gustaba particularmente que me leyeran, aún cuando ya sabía hacerlo por mi misma. Con el correr de los años descubrí que había otros ocultos por los rincones de mi hogar. Llegué a encontrar una enciclopedia sin encuadernar dentro de una caja, entre otros tesoros ("de la juventud").

Mi madre me compraba revistas. Nunca se le ocurrió comprarme libros. Aproximadamente a los nueve años empecé a comprármelos sola (mis padres solventaban mis compras). No entiendo mucho a las personas que leen sólo los libros que les regalan sus padres y que dichos ejemplares pasan a formar parte de sus lista de favoritos. (Ta, hace años lo quería decir y lo tenía atragantado. ¡Tomá!)

En realidad, no tengo tantos libros como quisiera. No tengo todos mis libros favoritos ni todos los que me gustaría leer. Son muchos. Debo controlar mi adicción.

Quien no aprecia a los libros usados, no puede ser un gran lector. Conozco a alguien que dice serlo y que jamás compraría un libro sin olor a nuevo. En primer lugar, sale más barato. No viola los derechos de autor si comprás libros de gente que se murió hace cien años. (Yo he comprado libros de gente viva... algunos no los podía conseguir de otra forma.) Otro punto a favor es que hay libros que no vuelven a editarse. Muchas antologías son únicas. Hay libros que salen de circulación o ediciones y editoriales que ya no se publican. Por último, el Necronomicón es un libro viejo. Si no sigo buscándolo en librerías de usados, jamás podré encontrarlo. (En la librería del tercer piso del shopping Punta Carretas venden una edición completamente nueva. Tienen varios ejemplares. Yo leí unas líneas y sigo igual que antes, por lo que deduzco que no es el que estoy buscando). Hay gente que hace culto a las primeras ediciones. Yo tengo algunas (nuevas y usadas). Uno les toma cariño.

Lamento haber aburrido a quien lea esto. Hablar de libros suele levantarme el ánimo. Ellos están siempre para mi, aunque a veces me insulten o me enfrenten con la realidad que quiero olvidar. "Pero esa, ya es otra historia..."

14 comentarios:

La Sombra nos Guía dijo...

Curioso lo que hacen algunos con tal de aparentar... qué lástima de individuos. Yo tengo más de 500 GB de música en MP3, ¿por éso he escuchado más música que tú? Jajaja, hablar por hablar. Sobre los libros antiguos, el no haber pisado una biblioteca, etc etc... es lo normal, ¿no? Cuando alguien intenta presumir de algo, sólo por quedar por encima de los demás, y en realidad no sabe ni de qué está presumiendo, al final se acaban diciendo chorradas.

Yo personalmente he leído muchos más libros de los que tengo, y tengo muchos que jamás he leído. Supongo que el día menos pensado me dará por coger alguno, aunque sólo sea por quitarle la capa de polvo que debe de tener acumulada, y a lo mejor hasta termino leyéndomelo ^^.

Marcelo dijo...

Un paseo que gusto de hacer es ir por las librerías de usado a encontrar sin buscar...Te entiendo perfectamente!
Un saludo

Patty dijo...

La gente aparenta porque no está segura de sí misma.

Recorrer librerías es mi paseo favorito. En las ferias también se encuentran rarezas.

MUERTEVIDEANOS dijo...

Pensar que más es mejor es una de las grandes carencias del mundo capitalista, prefiero la calidad y no la cantidad, cierta vez le dije a alguien que "Juan Salvador Gaviota" y "El Principito" me habían enseñado más que toda la Biblia junta y se ofendió, la busqueda es siempre personal, coincido con ustedes como empleado gráfico los últimos 25 años tengo muchos más libros de los que leí y muchos más aún en formato digital pero confiezo que me gusta mucho más escribir, cuando tenía 19 años como Patty leía como un adicto, hoy no tanto, de niño una tía para mi enojo en mis cumpleaños me regalaba siempre libros (Yo quería juguetes), nunca olvidaré el primero: La Isla del Tesoro de Stevenson.
Un enorme y letrado abrazo.

Joker 23 dijo...

Es cierto eso de que estaría "bien visto" leer libros. Yo creo que está bien visto siempre y cuando a uno le parezca interesante hacerlo, me parece triste que existan personas que creen que tienen la obligación de leer y lo toman como una obligación y no como una diversión.
Eso de las bibliotecas no tiene mucho que ver, yo tengo libros que nunca toqué...

saludos!

Patty dijo...

Dario: me gustaría tener menos años que los que tengo. Me siento un poco vieja por momentos. Debido a que ya asumí mi edad, tengo que corregirte y decirte que tengo 21 años (nací el 22/12/87).

Sé que no parezco de veintiuno... ¡Gracias!

Patty dijo...

Joker 23: yo nunca lo vi como algo anormal. Leía como otros miran tele o escuchan música. Nunca entendí eso de "que bien que le guste leer".

También tengo libros que nunca leí.

(Dario: ¿me heredarías tus 25 años de libros?)

Fd dijo...

acá la única relidad es que se ve que saliste muy comunista pero

bue

me que con
"Quien no aprecia a los libros usados, no puede ser un gran lector"

me gustó

saludos

Fd dijo...

acá la única relidad es que se ve que saliste muy comunista pero

bue

me quedo con
"Quien no aprecia a los libros usados, no puede ser un gran lector"

me gustó

saludos

Patty dijo...

Lo bueno fue que te gustó algo...

¿¿¿Muy comunista???

Saludos, Fd.

Fd dijo...

muy rojo

Patty dijo...

Jajaja. Este comentario me gustó todavía más.

Oscar Wild dijo...

Con esta entrada me siento identificado: soy partidario de las bibliotecas (después de leer todos los libros que me interesaban de la biblioteca de Santiago Vázquez, la del barrio digamos, fui durante años a la de la ciudad vieja, que cerraron)
Y Tristán es la otra pasión del bibliómano. El que no concurre o concurrió a ambos, no es lector.

Patty dijo...

Sos uno de los mios entonces. ¡Si habré comprado libros en Tristán Narvaja!