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viernes, 3 de abril de 2009

Insert your title here

Este relato está inspirado directamente en la persona que me contó la anécdota y la frase que dió origen a esta historia. Yo se lo regalé.
Está de más aclarar que el cuento está "ficcionado". Si no, no tiene gracia. Por supuesto que no se llama Andrés.
No es gore ni es triste. Punto para Patty.
Podría haber estado mejor.
Espero que les guste.
Based on a true story.
Insert your title here.


El calor era sofocante. Las personas que poblaban 18 de Julio lo sabían. Sin embargo aún estaban allí, contribuyendo a empeorar la situación.

Andrés no veía la hora de volver a sentarse junto al ventilador de la oficina. Los cuerpos pegoteados de quienes lo rodeaban le daban asco. Caminaba rápido, intentando apresurar el momento en que volvería a estar sentado en su escritorio, junto a un Coca-Cola. Era mejor estar en compañía de una cerveza. Malditas reglas laborales. ¿Y si se la tomaba ahora? Había perdido la cuenta de las veces que lo había hecho. No, hoy no. Lo mejor sería volver cuanto antes al bunker de la soledad. Estar rodeado de gente sudorosa no le resultaba agradable. “¿Seré agarofóbico?”, se preguntó sin demasiado interés.

Miró a lo lejos, intentando calcular el tiempo que tardaría en llegar a su destino: el banco. En un día invernal le llevaría muchísimo menos tiempo recorrer la misma distancia. Cuando hace frío, la gente camina rápido tratando de entrar en calor y disminuir su estadía a la intemperie. En enero estos mismos seres sólo se esfuerzan en despegar sus pies del piso intentando dar dos pasos sin perder el aliento. El sol lo hacía filosofar. Necesitaba con urgencia un cigarrillo.

Aún con la mirada perdida en el horizonte de sus cavilaciones personales, era imposible ignorar su presencia. Ella destacaba entre su entorno. Llevaba una falda simple sin adornos ni estampados. La delicada blusa de seda no hacía más que resaltar sus atributos. Su oscuro cabello estaba recogido de tal forma que solo algunos cuantos mechones caían sobre su luminoso rostro. Sonreía al hablar. Eso la hacía aún más bella.

Sus caminos iban a cruzarse irremediablemente. Andrés olvidó momentáneamente sus anteriores malestares y observó a los dos tipos que la acompañaban. El de la izquierda era un idiota. El otro también. “No sé qué hace una mina así con unos tipos como esos”. Tal vez nunca lo supiera. ¿Sería por eso que no tenía novia?

Faltaban unos pocos segundos para el encuentro. Sin apartar los ojos de su objetivo, sacó a relucir su mejor sonrisa y se acercó.

- Te parecés a Tania... pero también podrías ser Julia- dijo al tiempo que la miraba como si de esa respuesta dependiera el resto de su vida.

Los tipos estaban sorprendidos. Andrés había violado su barrera protectora sin que lo hubiesen notado. “Confirmadísimo. Son unos giles”, pensó Andrés sin mirarlos. ¿Ellos adivinarían sus pensamientos? Quizá. Por eso parecían enojados.

Su sonrisa fue mayor al saberse protagonista de la situación.

La joven se sintió halagada. Jamás la habían abordado de esa forma. Andrés era atractivo. La combinación perfecta. Ella era conciente de su propia belleza, así que no hizo más que sonreír seductoramente y responder.

- Me llamo Laura- dijo, sabiendo que su nombre era lo que menos importaba en ese momento.

Los tipos la miraron. Se habían concentrado tanto en el intruso que olvidaron que su protegida tenía personalidad propia.

Ella estaba deseosa de conocer la próxima jugada. ¡Había creído que salir con sus primos iba a ser aburrido! En ese momento no le importaba nada más que la persona que tenía delante.

Mientras se pasaba la mano por el cabello, Andrés observó por un instante sus zapatos. La miró fijamente a los ojos y le dijo:

- Oh, perdón - y agregó con una sonrisa en los labios.- Creo que me equivoqué, je je. A veces me pasa.- le dijo haciéndole una guiñada al tipo de la derecha, el más alto.

La seducción dejó paso a la incredulidad. El alto lo miró sin saber si lo habían insultado o no. El otro miraba alternadamente a Andrés y a su hermano sin entender nada.

Andrés pasó entre medio del grupo de primos y se alejó sin volver la vista atrás. En la próxima esquina se compraría esa cerveza. Se la había ganado.



Patricia Santos Alvez

11 comentarios:

Patty dijo...

"Insert your title here" significa "Inserte aquí su título". Conozco cuentos en los cuales se juega con los idiomas. Algunos no entendí que decían, je je.

Fraülein Lithium. dijo...

jajaja
me ha gustado mucho tu forma de escribir... volveré muy pronto por lo mismo xDD

Cordiales saludos!

Patty dijo...

Fraülein Lithium: ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS! Sos bienvenida a visitar " La Guadaña" todas las veces que desees.

Saludos.

Marcelo dijo...

Brillante! Me encantó la historia y me vi reflejado en ella. Siempre me gustaron esos encuentros fugaces, donde no se habla más que un par de palabras, sin apostar a una continuación...O mejor dicho, dejando en manos del destino la continuación.
Un beso

Joker 23 dijo...

Me gustó...esto muestra que una situación simple, puede ser contada de muchas maneras...esta es una...

Saludos

HUGO dijo...

Ahhhhh, pero parece que hubieras escrito mi biografía, yo me paso preguntando en la calle que mierda puede estar haciendo una hermosa chica con un elemento humano que su especto desaseado es impresentable..y bueno cada uno sabrá.

Patty dijo...

Uh, mil disculpas. Creí que había comentado acá y veo que al final no salió, je je.

¡Hasta recuerdo lo que escribí! Ahora no tiene mucho sentido, supongo. Que pena.

Marcelo, Joker 23 y HUGO: muchísimas gracias.

Besos para los tres.

pepitos dijo...

muy buena che, que bien que escribis.
este blog me encanta, siempre hay algo que leer, que es lo que le falta a muchos.
segui asi, que vas por buen camino.
nos vemos.
un saludo
pepitos

Patty dijo...

pepitos: muchísimas gracias. Voy a ver si escribo un poco más seguido, porque soy medio vaga, je je.

Besos.

pepitos dijo...

como vago, peleo el #1 del rankin.jajajaja. asi que ya somos dos jeje.
saludos
pepitos

pepitos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.