Como actividad nueva en mi vida, empecé a mirar anime. Vi uno completo, con el que me fanaticé. Lloré, me reí, miré muchos capítulos juntos, vi los ovas, el live action y me bajé mangas para seguir disfrutando. Gracias Martín por tu acertadísima recomendación. No digo el nombre del anime porque es super cursi y sólo podría gustarle a alguien como yo... Estoy terminando de ver otro que me recomendaron, y después vuelvo a otra recomendación de Martín, a quien pienso seguir molestando para que me pase nombres de series cuties (lindas).
Volví a los libros. En lo que va del año leí más que todo el año pasado. Ponele que el año pasado seguía peleada con los libros, así que tampoco leí tanto.
¡Tengo cuarto nuevo desde el pasado diciembre! Este tiene las paredes color blanco, de adulto. Hace un par de días que lo terminé de ordenar. Tengo la biblioteca que soñé desde que era niña. Ah... ahora extraño la que tenía el año pasado, porque me la compré yo todo mi amor y cariño. Además, fue la primera. Antes de eso tenía los libros en una estantería y en cajones. ¡En mi nueva biblioteca entran aún más libros! Rescaté algunos que había en otro sector de mi casa y también unas enciclopedias y diccionarios. Por si no se nota, estoy re contenta. Me encanta la sensación de estar rodeada de libros. Mi biblioteca está poblada por muñequitos, alguna que otra máscara y cosas que hacen que sea más mía.
La mudanza acarreó pc + internet dentro de mi habitación. Eso me ha desorganizado bastante. ¡Me compré una agenda! No tiene nada que ver con lo que estaba diciendo, pero quería compartirlo. Me gustan las agendas porque uno tiene que escribir a mano en ellas. A mi me gusta escribir en donde sea. Además, sino me olvido de lo que tengo que hacer o cuando hice qué.
Todo esto está pasando porque dormí poco y ya ni sé cómo me llamo. No debo escribir en momentos así. Mañana sino me censuro, aunque no creo. Me falta el cuento con la Z. No me olvido de mis promesas.
Ella hace un cover. Fue mi nueva Adele.
Ah... no soy esa persona que dijiste. Soy la que te escribió ese mail con el corazón y que se puso contenta por escuchar tu voz después de tanto tiempo. Pensaba desambiguar a "R" y "R.", cambiando una de esas letras a "Z" para identificarte. Ahora no tiene sentido. Tarado...





