- ¡Whisky!
Para buscar palabras con ciertas letras, en momentos de poca inspiración recurrí a una página que no pudo sugerirme esta vez una palabra con la letra que me tocaba. De todas formas, le agradezco al buscador de palabras por la ayuda que me brindó. Cheers for that. (Traducción: "brindemos por eso". En otras palabras: "¡Whisky!".)
En un blog que visito, "Tómalo o déjalo", Thomás Lomio publicó una imagen en la que aparece este juego con el cual estoy luchando desde el año pasado en forma ilustrada. Le pedí permiso para compartirla con ustedes, con la promesa de citar la fuente (fue publicada originalmente acá:http://www.tomalodejalo.com.ar/2012/01/abecedario.html). Haciendo click sobre la imagen se puede leer con claridad.
Sigo corriendo. Es que es lo único de mi vida en lo que no dependo de nadie, lo puedo hacer cuando quiero y si quiero. No hay reglas, no existen pruebas. No se gana ni se pierde. Puedo correr más o menos y nadie lo nota. Cambio la hora a la que voy y a nadie le importa. Lo controlo solamente yo. Es lo único en mi vida que siento que sucede de esta forma. Me libera. Corro rodeada de árboles, en un parque, sola. Escucho música para evitar oír mis pasos o la forma en que respiro y aumentar esa sensación de aislamiento. Son siempre las mismas canciones, las mismas que escuchaba cuando empecé a correr, y cuando corrí las cuatro carreras en las que me inscribí el año pasado. Corrí la 5k de McDonalds: "Las mujeres corremos" (eran solo mujeres, fue por esa carrera que decidí empezar a correr), la 10k Nike, la 10k Malvín (es un club, que también tiene un cuadro de Basketball) y la 8k Energizer Night Race (era crossroad, de noche. Corrí seis kilómetros en la arena del hipódromo de Maroñas, y dos en pasto bajo la luna llena.) La más nueva de las canciones que escucho es "Titanium". Todas son del estilo, música con ritmo para poder mantener un paso más o menos constante. Mido mi tiempo a ver si demoro lo mismo en dar una vuelta, estiro al terminar para evitar que me duela el cuerpo. Esos minutos en los que corro sólo pienso en lo cansada que estoy, en cuánto me falta para terminar esa vuelta, cuantas vueltas me quedan, en las ganas que tengo de que termine mi tortura autoimpuesta.
Yo era de las que miraba a la gente correr y no entendía por qué lo hacían. Siempre creí que era por una cuestión estética, para ser más delgados, o porque les gustaba el deporte. Yo no lo hago por ninguna de las dos cosas. Antes miraba a esa gente y pensaba que eran estúpidos. Ahora estoy en mi casa y tengo ganas de correr. Quiero ser libre. Quiero escapar de todo y de todos. Deseo estar un rato sin pensar en todo lo que hay ahí afuera. No quiero que me alcancen los monstruos...
Cuando alguien saca una fotografía siempre sonrío ante el "Whisky" imaginario que ya no se dice. Cambian tantas cosas, que uno debe luchar mucho para seguir sonriendo a pesar de todo. ¡Y la gente lo hace! ¡Y sigue viva! Hoy brindo por eso: por la vida. ¡Salú!
"Todos los destacados del video son personas que sobrevivieron al cáncer o están relacionados con alguien que tuvo cáncer." Vi este video en una pausa que hice mientras escribía esta entrada.



