“Lo que me abruma no es que me hayas mentido, sino que ya no pueda creerte en lo sucesivo.” Nietzsche.
Sin embargo, yo sigo preguntándome si ese engaño fue voluntario. Si fui yo la que elegí ver la realidad de una forma incorrecta. ¿Decidí concientemente tener una visión distorsionada?
Hay dos formas de descubrir que alguien miente. La primera es cuando esa persona comete un desliz. Vemos los hilos del titiritero y la ilusión se rompe. La otra es cuando el hechizo que nos afecta se termina. Cuando se cae la venda de nuestros ojos. Allí nos damos cuenta que nuestras impresiones eran incorrectas.
La primera situación se asemeja al espectáculo de un mago. Nosotros sabemos que lo que vemos no es cierto, que todo es un truco, una mentira. Si descubrimos el engaño, ya no tenemos deseos de continuar participando voluntariamente. El mago lo sabe y juega con eso, poniendo toda su capacidad en prolongar la ilusión el mayor tiempo posible. Si nosotros nos aburrimos de sus mentiras, él no tiene nada que reprocharnos. Las reglas estaban escritas de antemano.
El segundo caso es más complejo. Nos colocamos una venda invisible, aún cuando no lo reconocemos. Nadie sabe de su existencia. En algunos casos, tampoco lo sabe el afectado. Existe quien intenta averiguar la causa de nuestra ceguera. Nosotros nos empeñamos una y otra vez en defender nuestra postura con argumentos indefendibles a sus ojos. Los atacantes se rinden y nosotros vivimos felizmente nuestra mentira.
Un día, nos olvidamos de ajustar el nudo y se nos cae la venda. Percibimos todo aquello que nos contaron y aún más, fruto de nuestras propias impresiones. Estamos completamente aterrados ante el monstruo que tenemos enfrente. ¿Qué hacemos entonces? Nos alejamos corriendo y gritando, espantados por el peligro al que estuvimos expuestos por tanto tiempo.
¿A quién culpar en ese caso? Nuestro monstruo siempre se mostró tal cual era, sin ocultarnos nada bajo la manga. No puedo decir quién sufre más. El rechazado se siente dolido por un aparente y repentino alejamiento, el cual no sabe a qué atribuirlo. Nosotros tenemos sentimientos encontrados, dependiendo de a quién y por qué rechacemos.
En uno y otro caso, no es posible seguir tolerando otra mentira.
Sólo Dios puede perdonar. Yo solamente intento no guardar rencor ni emitir juicios de valor a la ligera.
Hola, soy Patty. Escribí acá hace mucho tiempo. La Guadaña empezó siendo algo, se transformó en otra cosa y ahora no sé.
domingo, 26 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
Tres situaciones
IRA
Matías recibió la bofetada de su padre sin decir palabra. Su mejilla estaba roja y palpitaba. La cara le dolía. Apretó sus dientes con fuerza para reprimir el impulso que tenía en ese momento: emitir un quejido y colocar su mano sobre la zona afectada. No demostraría debilidad ante ese ser despreciable. Se mantuvo erguido, controlando cada uno de sus gestos corporales. Forzó a sus manos a estarse flácidas a los lados y no contraerse en un puño cerrado. Sus grandes ojos azules permanecían clavados en el piso, en un intento por demostrar vergüenza y disimular la hoguera que ardía en su interior.
Matías recibió la bofetada de su padre sin decir palabra. Su mejilla estaba roja y palpitaba. La cara le dolía. Apretó sus dientes con fuerza para reprimir el impulso que tenía en ese momento: emitir un quejido y colocar su mano sobre la zona afectada. No demostraría debilidad ante ese ser despreciable. Se mantuvo erguido, controlando cada uno de sus gestos corporales. Forzó a sus manos a estarse flácidas a los lados y no contraerse en un puño cerrado. Sus grandes ojos azules permanecían clavados en el piso, en un intento por demostrar vergüenza y disimular la hoguera que ardía en su interior.
El señor Rodríguez cerró la puerta de la habitación con la sensación del deber cumplido, dejándolo solo para reflexionar sobre lo sucedido. Apenas se fue, dos lágrimas de impotencia cayeron sobre el piso. Matías era incapaz de defenderse. Lo único que lo confortaba era saber que algún día sería su hora. Ese pensamiento le permitía dormir cada noche con una sonrisa, planeando su venganza.
MIEDO
Se le había hecho tarde, así que decidió cortar camino. Dobló hacia la derecha, por una calle que no conocía. Se sentía insegura entre esas casas extrañas. Vio a un hombre que se acercaba en dirección opuesta. Magela pensó en cruzar de acera. De todas formas le pareció algo estúpido. Él podría hacer lo mismo sin mayores inconvenientes. Apretó la cartera como si fuese un escudo protector y apuró el paso. Sus tacos resonaban contra la vereda. Sentía la ropa pegada al cuerpo. Transpiraba. Seguramente el tipo intentara robarle.
Él hombre olía a vino barato, a sudor y a mugre. Se encontraron. Magela esperaba escuchar la conocida frase “dame la plata”. Él la agarró del pelo y le tapó la boca. Magela trató con todas sus fuerzas de zafarse arañando, pateando y mordiendo. Su cartera cayó al piso. En ese momento ella quería soltarse, correr lejos de allí y gritar pidiendo ayuda.
Las estrellas observaban en silencio. El hombre se arrimó a una pared y empezó a tocarla con una mano mientras le apretaba el cuello con la otra. Magela prefería morirse antes de seguir con eso. Temblaba. Un escalofrío le recorrió la espalda. Todo su cuerpo rechazaba esa intromisión. Las lágrimas le cubrían el rostro. Cerró los ojos gritando sin emitir sonido. Sabía adonde iba a terminar todo eso. Le rogó a Dios. Sólo deseaba que el hombre tuviese la decencia de matarla.
AMOR
Los domingos era el día que Rubén le dedicaba al auto. Se levantaba temprano, y salía al patio a lavarlo. No importaba si hacía frío o calor, siempre hacía la misma rutina. Lo lavaba lentamente y con mucho cuidado, como si fuese un bebé. Luego, cuando estaba seco, le pasaba cera y lo enceraba concienzudamente. Sus manos acariciaban la carrocería hasta hacerla brillar. También se ocupaba del interior. Lo aspiraba hasta que no quedaba una mota de polvo. Lo perfumaba y le hablaba, ya que aunque fuese tan sólo un auto, le tenía mucho cariño.
Rubén se preocupaba cuando le sentía algún ruidito extraño a su pequeño Chevete. Siempre temía lo peor. Sufría cada vez que debía concurrir al mecánico. Había recorrido varios talleres antes de encontrar al adecuado. Uno en el que no lo dejaban durmiendo a la intemperie. Un lugar en donde lo trataban con la atención que se merecía. Un taller en donde cada auto era especial y era atendido como tal. Como su Chevete, su preciado tesoro, su única familia.
Hierba mala nunca muere
Aquí estoy, mis queridos amigos y público imaginario. Cómo lo prometí, este post está dedicado pura y exclusivamente a una persona: a vos, Marcelo. Gracias.
Bueno, mis queridos amigos reales, como verán, este es mi blog. Hoy he decidido abrir las puertas al público en general, quitando el velo de misterio que lo cubría. Por esa razón, los he invitado a todos a través de un sencillo correo electrónico. Todavía tengo mis dudas con un par de personas (porque sé que me van a juzgar diferente al resto).... En fin, tengo que aprender a valorar mi trabajo.
Edite un poco más este espacio, dejando algunos artículos que creo que no merecen desaparecer. De todas formas, quiero aclarar que:
Bueno, mis queridos amigos reales, como verán, este es mi blog. Hoy he decidido abrir las puertas al público en general, quitando el velo de misterio que lo cubría. Por esa razón, los he invitado a todos a través de un sencillo correo electrónico. Todavía tengo mis dudas con un par de personas (porque sé que me van a juzgar diferente al resto).... En fin, tengo que aprender a valorar mi trabajo.
Edite un poco más este espacio, dejando algunos artículos que creo que no merecen desaparecer. De todas formas, quiero aclarar que:
- los emo, si se visten o no de negro no es de mi incumbencia. Ese artículo es un esbozo.
- conocí a una mormona (santos de los últimos días). Es mi segunda referente como cristiana, después de esa personita de la que ya hablé. Y mil disculpas si alguien se ofende por lo de que me saquen el diablo. Me haría falta algo así.
- qué más... ah, si. El poema es cursi, pero es el primero que muestro (y el único)
- si, escribía declaraciones de amor por correo electrónico. Ay, que tiempos aquellos...
- lo de la discriminación es cierto. Ya dejó de tener gracia escandalizar viejas y conocido pacatos con lo de "me gusta Dani Umpi". Me aburrió. Nadie entendía el mensaje en su totalidad.
- Asimov. Idem. Era la tarjeta de presentación de esta damisela, junto con lo de Dani y que me gusta King. Gente, no soy tan simple. También me aburrió. Hace años que no leo nada del Doctor. Yo LEO. Sé lo que es bueno y lo que es malo. Punto.
- El cuento lo escribí hace mucho. Voy a postear alguno de mis ejercicios. en una de esas, me animo y escribo un original dedicado a La guadaña. Es importante, abstraese del la persona-escritor y leer objetivamente. No todo son anécdotas personales.
- Nuevamente, gracias Marcelo.
martes, 29 de abril de 2008
Khalil Gibrán
GIBRÁN KHALIL GIBRÁN
EL LOCO
(1918)
DERROTA
Derrota, mi derrota, mi soledad y mi aislamiento: Para mí eres más valiosa que mil triunfos,
Y más dulce para mi corazón que toda la gloria mundanal.
Derrota, mi derrota, mi conocimiento de mi mismo y mi desafío.
Tú me has enseñado que soy joven aún y de pies ligeros y a no dejarme engañar por laureles vanos.
Y en ti he encontrado la dicha de estar solo Y la alegría de ser alejado y despreciado.
Derrota, mi derrota, mi fulgurante espada y mi escudo:
En tus ojos he leído que ser entronizado es ser esclavizado, y que ser comprendido es ser derribado. Y que ser apresado es llegar a la propia madurez Y como un fruto maduro, caer y ser objeto de consumo.
Derrota, mi derrota, mi audaz compañera:
Oirás mis cantos, mis gritos y silencios, y nadie mas que tú me hablará del batir de las alas. De la impetuosidad de los mares. Y de montañas que arden en la noche.
Y sólo tú escalarás mi inclinada y rocosa alma. Derrota, mi derrota, mi valor indómito inmortal. Tú y yo reiremos juntos con la tormenta.
Y juntos cavaremos tumbas para todo lo que muere en nosotros. Y hemos de erguirnos al sol, como una sola voluntad. Y seremos peligrosos.
EL LOCO
(1918)
DERROTA
Derrota, mi derrota, mi soledad y mi aislamiento: Para mí eres más valiosa que mil triunfos,
Y más dulce para mi corazón que toda la gloria mundanal.
Derrota, mi derrota, mi conocimiento de mi mismo y mi desafío.
Tú me has enseñado que soy joven aún y de pies ligeros y a no dejarme engañar por laureles vanos.
Y en ti he encontrado la dicha de estar solo Y la alegría de ser alejado y despreciado.
Derrota, mi derrota, mi fulgurante espada y mi escudo:
En tus ojos he leído que ser entronizado es ser esclavizado, y que ser comprendido es ser derribado. Y que ser apresado es llegar a la propia madurez Y como un fruto maduro, caer y ser objeto de consumo.
Derrota, mi derrota, mi audaz compañera:
Oirás mis cantos, mis gritos y silencios, y nadie mas que tú me hablará del batir de las alas. De la impetuosidad de los mares. Y de montañas que arden en la noche.
Y sólo tú escalarás mi inclinada y rocosa alma. Derrota, mi derrota, mi valor indómito inmortal. Tú y yo reiremos juntos con la tormenta.
Y juntos cavaremos tumbas para todo lo que muere en nosotros. Y hemos de erguirnos al sol, como una sola voluntad. Y seremos peligrosos.
domingo, 16 de marzo de 2008
Asimov, un grande
con las Decidí escribir algo para el blog antes que ponerme a escribir tonterías y enviarlas por e-mail.
Hoy, voy a hablar de mi gran pasión: la literatura. Me gustan muchos escritores, y muchos géneros literarios, así que me resulta un poco complicado encarar este tema de forma clara y ordenada. Haré mi mejor intento.
Isaac Asimov es uno de los escritores de sf (science fiction) más prolíficos. Estuve un tiempo tan obsesionada con el Buen Doctor Isaac hasta que me obligué a abandonar sus libros. Lo adoro y me cuesta ser objetiva. Este artículo lo escribo con el corazón.
Isaac Asimov nació en Petrovichi, Rusia. La fecha de su nacimiento no se sabe con exactitud, pero él festejaba su cumpleaños el 2 de enero y consideraba 1920 como el año de su nacimiento. Cuando tenía tres años se fue con su familia a EE.UU. Allí su padre tenía un kiosco de revistas y fue donde empezó a leer sobre el género que posteriormente me haría conocerlo. Se recibió como Doctor en Bioquímica. Murió el 6 de abril de 1992 debido a fallas cardíacas y renales producidas por el SIDA, contagiado durante una transfusión de sangre.
Su bibliografía es increíblemente extensa. No se limitó a la ciencia ficción, si no que fue, junto al gran Carl Sagan, un gran divulgador científico. Escribió libros sobre infinidad de temas como lo demuestran sus libros sobre la Biblia y su colección de libros sobre historia. Dentro de la ciencia ficción (también cultivó el género fantástico y policial; además de ser el creador de la ciencia ficción policial) fue el creador de la mejor serie de libros de ciencia ficción que he leído: “FUNDACIÓN”. “Fundación” son relatos independientes que se convirtieron en novela. Luego, creó la trilogía de las fundaciones, con “Fundación e Imperio” y “Segunda Fundación”. Para escribirlos se baso en la ascensión y posterior caída del Imperio Romano (en los libros no se nota, es un dato pintoresco). Después de años en que sus seguidores le pidieran más de esta impactante historia, decidió continuar con “Los límites de la Fundación”, “Fundación y Tierra” y dos más que no leí porque fue cuando decidí cortar mi adicción por Asimov. Cabe destacar que a partir de “Los límites de la Fundación” TODOS sus libros y relatos empiezan a formar parte de algo más grande. La serie “Fundación” se une a la de robots positrónicos y sus relatos independientes (que escribió durante años) ayudan a comprender los inicios de las ya mencionadas series de libros.
Lo primero que leí de Isaac fueron cuatro relatos de un librito que venía con la revista “Muy Interesante” (la cual es una excelente publicación). Tengo muchos libros de Isaac (y he leídos otros que no poseo). Tengo “Azazel”, “El cerebro humano” (es sobre biología), “Un guijarro en el cielo”… ¡Hasta tengo muchas Isaac Asimov´s Science Fiction Magazine! La mayoría son en español, aunque tengo una o dos originales. El libro que más que gusta es “Cuentos Completos I” de editorial Punto de Lectura, porque reúne varios libros y contiene un montón de cuentos. Allí están algunos de mis preferidos, como “Mi nombre se escribe con S”, “Sensación de poder”, “”Un día tan hermoso, “Esquirol” y “La última pregunta”. Este último cuento me parece una obra maestra de la ciencia ficción. El final es magistral. Lamentablemente ninguno tiene sus notas biográficas, a diferencia de muchos de sus libros, como los de la “Edad de oro”, entre otros.
La película “El Hombre Bicentenario” (que es GENIAL) esta basada en su cuento homónimo. Esa película es grandiosa. En cambio, “Yo, robot” es una burla. Cualquiera que conozca las Leyes de la robótica podría decir que los robots no pueden dañar a un ser humano bajo ninguna circunstancia. Están manchando la memoria de Susan Calvin y del mismísimo Andrew Martin (dos personajes memorables). Las leyes de la robótica aparecen en un capítulo de los Simpson (cuando Homero le hace un robot a Bart), en el cual el científico (no recuerdo su nombre) cita al doctor Asimov y dice su nombre.
La mejor página sobre Isaac Asimov es la de La fundación on line. Tiene TODO lo que puedo querer y más. Gracias por hacer algo así.
La argentina de García-Cuervo, también está muy buena
La obra de Asimov se puede bajar desde la web.
Hoy, voy a hablar de mi gran pasión: la literatura. Me gustan muchos escritores, y muchos géneros literarios, así que me resulta un poco complicado encarar este tema de forma clara y ordenada. Haré mi mejor intento.
Isaac Asimov es uno de los escritores de sf (science fiction) más prolíficos. Estuve un tiempo tan obsesionada con el Buen Doctor Isaac hasta que me obligué a abandonar sus libros. Lo adoro y me cuesta ser objetiva. Este artículo lo escribo con el corazón.
Isaac Asimov nació en Petrovichi, Rusia. La fecha de su nacimiento no se sabe con exactitud, pero él festejaba su cumpleaños el 2 de enero y consideraba 1920 como el año de su nacimiento. Cuando tenía tres años se fue con su familia a EE.UU. Allí su padre tenía un kiosco de revistas y fue donde empezó a leer sobre el género que posteriormente me haría conocerlo. Se recibió como Doctor en Bioquímica. Murió el 6 de abril de 1992 debido a fallas cardíacas y renales producidas por el SIDA, contagiado durante una transfusión de sangre.
Su bibliografía es increíblemente extensa. No se limitó a la ciencia ficción, si no que fue, junto al gran Carl Sagan, un gran divulgador científico. Escribió libros sobre infinidad de temas como lo demuestran sus libros sobre la Biblia y su colección de libros sobre historia. Dentro de la ciencia ficción (también cultivó el género fantástico y policial; además de ser el creador de la ciencia ficción policial) fue el creador de la mejor serie de libros de ciencia ficción que he leído: “FUNDACIÓN”. “Fundación” son relatos independientes que se convirtieron en novela. Luego, creó la trilogía de las fundaciones, con “Fundación e Imperio” y “Segunda Fundación”. Para escribirlos se baso en la ascensión y posterior caída del Imperio Romano (en los libros no se nota, es un dato pintoresco). Después de años en que sus seguidores le pidieran más de esta impactante historia, decidió continuar con “Los límites de la Fundación”, “Fundación y Tierra” y dos más que no leí porque fue cuando decidí cortar mi adicción por Asimov. Cabe destacar que a partir de “Los límites de la Fundación” TODOS sus libros y relatos empiezan a formar parte de algo más grande. La serie “Fundación” se une a la de robots positrónicos y sus relatos independientes (que escribió durante años) ayudan a comprender los inicios de las ya mencionadas series de libros.
Lo primero que leí de Isaac fueron cuatro relatos de un librito que venía con la revista “Muy Interesante” (la cual es una excelente publicación). Tengo muchos libros de Isaac (y he leídos otros que no poseo). Tengo “Azazel”, “El cerebro humano” (es sobre biología), “Un guijarro en el cielo”… ¡Hasta tengo muchas Isaac Asimov´s Science Fiction Magazine! La mayoría son en español, aunque tengo una o dos originales. El libro que más que gusta es “Cuentos Completos I” de editorial Punto de Lectura, porque reúne varios libros y contiene un montón de cuentos. Allí están algunos de mis preferidos, como “Mi nombre se escribe con S”, “Sensación de poder”, “”Un día tan hermoso, “Esquirol” y “La última pregunta”. Este último cuento me parece una obra maestra de la ciencia ficción. El final es magistral. Lamentablemente ninguno tiene sus notas biográficas, a diferencia de muchos de sus libros, como los de la “Edad de oro”, entre otros.
La película “El Hombre Bicentenario” (que es GENIAL) esta basada en su cuento homónimo. Esa película es grandiosa. En cambio, “Yo, robot” es una burla. Cualquiera que conozca las Leyes de la robótica podría decir que los robots no pueden dañar a un ser humano bajo ninguna circunstancia. Están manchando la memoria de Susan Calvin y del mismísimo Andrew Martin (dos personajes memorables). Las leyes de la robótica aparecen en un capítulo de los Simpson (cuando Homero le hace un robot a Bart), en el cual el científico (no recuerdo su nombre) cita al doctor Asimov y dice su nombre.
La mejor página sobre Isaac Asimov es la de La fundación on line. Tiene TODO lo que puedo querer y más. Gracias por hacer algo así.
La argentina de García-Cuervo, también está muy buena
La obra de Asimov se puede bajar desde la web.
jueves, 6 de marzo de 2008
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