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miércoles, 18 de julio de 2012

Sobre las drogas


Mis sentimientos en cuanto a las drogas son confusos. He notado que casi todos los tipos que me han atraído fuertemente, consumen sustancias ilícitas. Me gusta eso del chico malo que es bueno conmigo. No los busco adrede. Simplemente después me entero que es así e intento manejarlo.

A mi me disgusta la gente que se droga. En realidad no es que me disguste, ni que me de asco, sino es otra cosa. Nunca había podido definir qué es lo que me pasaba. Es más, cuando hablaba con mi "..." (mi ex amor) sobre el tema, me ponía sombría, bajaba la vista y mi mente pensaba en muchas cosas a la vez...

Pensando en el capítulo 2 de las Revelaciones, me dí cuenta por donde puede venir toda la mano esta de las drogas y lo que siento al respecto. Voy.

Cuando era pendeja, tenía problemas. Siempre tuve muchos problemas, de diferentes índoles. Desde los diez años, mi cuerpo me resultaba "raro". O sea, a los once empecé a usar buzos re largos, a los doce usaba unas remeras deportivas manga corta de varón, varios talles más grandes que el que me correspondía, cuyas amplias mangas me llegaban a los codos y el dobladillo a las rodillas. En segundo de liceo seguí igual y en tercero (con catorce años), empecé a vestirme un poco más normal. Ah, un par de esos años sólo usaba pantalones en verano. Me asaba bajo el sol, literalmente.

Un día, cuando iba al liceo caminando sola de mañana (a veces me acompañaba mi madre), me pasó algo. Estaba en tercero. Yo caminaba dos cuadras y media (dos de esas cuadras son más largas de lo normal) y me encontraba con una amiga y su hermano en una esquina para llegar juntos al liceo. Ese día, cuando salí de mi casa, en la esquina una moto pasó muy cerca de mi al doblar la esquina cuando yo iba a cruzar. Cuando iba por la mitad de la otra cuadra, esa misma moto pasó por la calle, en dirección opuesta a mi. Después de pasarme, dio la vuelta y empezó a seguirme. Cuando crucé la esquina, caminé una de las peores cuadras de mi vida. Un hombre en una moto, del cual solo podía ver sus ojos verdes enormes y sangrientos ya que usaba casco, anduvo a mi lado por la calle mientras yo caminaba por una angosta vereda. El tipo empezó a decirme unas barbaridades espantosas, las cuales  mis muy inocentes oídos jamás hubiesen imaginado. Había cosas que me decía que quería hacer con su lengua que a mi no se me habían ocurrido en toda mi puta vida.

Me hice la fuerte. Le decía "no me interesa", mirándolo a los ojos. Seguía caminando sin mirarlo. Le decía que no me importaba. Lo que más miedo me daba era que el tipo me tocara. En esa época ningún tipo me había tocado un pelo (bueno, en realidad dos me tocaron una teta, pero fue porque iban por la calle y se nota que no tenían nada que hacer, los pendejos pajeros esos) y sentía tremenda fobia a que el hombre de la moto me tocara con la punta de uno de sus repugnantes dedos. Yo caminaba y el tipo meta decirme cosas. Ahora deduzco que el tipo se entusiasmaba cada vez más mientras yo intentaba zafarme de esa situación.

Le dije al tipo que mi tía me estaba esperando en la esquina. El asqueroso siguió así toda la cuadra y cuando estaba llegando con mi amiga, arrancó y se fue. Cuando la vi, me puse a llorar por lo que me había pasado. No quise volver a casa porque tenía miedo de volver a verlo. Llegué al liceo llorando a mares, y un par de amigas me preguntaron que me había pasado. Todos mis compañeros me miraban, yo me sentía muy sucia por lo que me habían dicho. Mis amigas no se enteraron porque me sentía horrible. Lloré toda la mañana en clase. Tenía miedo de ir a casa y volver a cruzarmelo por la calle.

Mi madre me acompaño muchos días después de eso porque yo tenía miedo. No pensé que me iba a violar, porque eso implicaba mucho más. Me sentí muy mal por lo que me había dicho ese hombre. Mi miedo era a que me tocara, no sé...

Lo peor era que dudaba si yo lo había provocado. Me vestía y actuaba como una monja y me sentía como una puta. Gracias, desconocido motorizado por hacerme sentir así.

Los ojos rojos fueron lo peor. En ese momento, y hasta el día de hoy, pienso que el tipo estaba re drogado. Debo asociarlo y por eso no me gustan las drogas. Asumo que acá resolví mi problema existencial número 2 (el primero lo resolví en 2009).

No sé si las drogas tuvieron la culpa. Ahora ya no me importa. No es una excusa válida.

5 comentarios:

NuMaN dijo...

Una vez una amiga me contó una anécdota parecida a la tuya, y que tuvo consecuencias así de malas como en tu caso.Es increíble cuánto daño te puede hacer un imbécil desconocido.
Espero que hayas realmente superado esas cosas, porque a veces algo que parece relativamente sin importancia deja huellas profundas.Eso entiendo yo.

Sobre las drogas,mi postura ha cambiado algunas veces.Sólo fumé algún porro alguna vez, ya estando crecidito y sin presiones, conciente de que es de las drogas más "inofensivas".Hoy no me interesa ni su legalización, mirá.
Tuve total libertad en mi juventud y toda la información que mi madre me dio sin omitir nada.Por eso no tenía curiosidad ni morbo por casi nada,así que nunca probé otra cosa ni me interesó y es una educación que agradezco.Hoy, ni por acompañar fumo porro, y desde luego no probaría nada que esté por encima de eso en nivel de peligrosidad.
Por lo demás, hace años que ni siquiera me emborracho.Hoy, considero que todo lo que altere nuestra conciencia e intoxique nuestro organismo puede y debe ser evitado.(YO ME DROGO SÓLO CON PINK FLOYD Y OTROS SICOTRÓPICOS ACÚSTICOS).Sin moralinas, para mí incluso, como casi todo lo que pienso y hago,es una actitud POLÍTICA y militante.Leíste "A brave new world" de Aldous Huxley? Pues a mi todo tipo de "soma" me provoca rechazo, incluída la televisión.No jodo más por hoy, que soy terrible "parlanchín".Un abrazo!

Pepitos dijo...

es algo muy feo lo que te paso, rescato que no fue mas de eso. Y tambien podriamos decir, que te ayudo a no meterte con las drogas, ni por curiosidad.
Espero que lo hayas superado.
Un beso grande

Oscar Wild dijo...

Es jodido decir algo que no suene pelotudo en este caso. Hay que ser valiente para contar públicamente algo que te afectó de esa manera, supongo que eso quiere decir que aprendiste a convivr con ello.
Curiosamente (sería como nota graciosa esto) a mí me pasó lo mismo más o menos a esa edad, con la diferencia de que fue en un lugar totalmente aislado (el camino que va del Parque Lecocq a la Barra), casi de noche y además era la primera vez que iba solo en bicicleta a la Barra.
Los idiotas que hacen esas cosas no parecen ser peligrosos, pero eso no tiene nada que ver con el daño que puede hacerle a una niña atravesar esa situación.
Así está el mundo, amigos.

Oscar W dijo...

Me acordé de vos:
http://www.youtube.com/watch?v=ccRRzvf6h_U&feature=related

Patty dijo...

Gracias. Hoy no tengo mucho que decir más que eso.

Gracias otra vez.