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domingo, 7 de julio de 2013

Si hubiese sabido...

Antes que nada: estudié un poco, me despinté las uñas y me las pinté después de color rojo sangre, le demostré a mi madre y a mi perro que los quiero, leí un poco el libro "Las ventajas de ser invisible" (y lloré otro poco con él) y leí el libro que me dió mi padre: "Cómo evitar enamorarse de un boludo". Más allá de un par de cosas que entendí y me di cuenta que me pasaron hace siglos, el libro es bastante simplón y bobito. No lo compraría ni recomendaría. Fallé en escribir de nuevo en el blog, pero es de boluda nomás.

Si hubiera sabido, le hubiese puesto otro nombre a mi entrada anterior. Habría estudiado más para recibirme antes y que mi madre estuviese muy orgullosa de la hija que tuvo. Hubiese conseguido un perro antes. No me hubiese comprado esos zapatos chinos que se me despegaron en seguida. No sabía ni sé muchas cosas, pero eso no hace que pueda cambiar lo que pasó o va a pasar. 

Ah, conseguí un trabajo nuevo. Es primicia exclusiva para lectores del Blog. En agosto van a ser dos años que trabajo como profesora de matemáticas (esto no lo había contado, creo). Jamás en mi vida creí que iba a terminar enseñando y menos matemática. Siempre quise enseñar y con la matemática me llevo bien pero no tanto. Estudio ingeniería. Para mi es una herramienta más no una pasión. He tenido muchos alumnos, me fui de viaje con un grupo, paseamos, me divertí, aprendí con ellos, con otros profes y tuve muchas más satisfacciones. Es más, ahora estoy escribiendo desde la netbook que me regalaron por el plan ceibal que da una computadora para cada alumno y para cada docente. Ahora me gustan más las matemáticas, jajaja. Lo que más me gusta es intentar que mis alumnos les pierdan el miedo, que les guste y que les resulte más fácil que lo que me resultaban a mi entender ciertas cosas, como el tema de la regla de los signos. Yo siempre me equivocaba en eso y en tercero tuve un profe reee capo que tenía tremenda paciencia. Igual que el de quinto y sexto de liceo. Tuve el placer de verlos a ambos e incluso soy colega en un instituto de uno de ellos.

Volviendo al tema principal, sólo mis padres y un par de personas más saben que tengo otro trabajo super divino. Es otra de esas cosas que siempre quise y que tampoco creí lograr. De una sucesión de "errores"/retrocesos(le acabo de preguntar a mi madre un sinónimo explicándole el trasfondo de la historia, el cual ya conoce y simplemente me contestó "para mi no fue un error, son cosas que pasan"). Errores/retrocesos/algo. Después de bifurcarme de mi Autopista al Cielo ("Highway to hell") y pasar a la carretera, y al caminito del costado y así, después de ir de un lugar a otro y conversar con gente por casualidad, hablé con alguien que me dió una dirección de mail y empecé a trabajar de inmediato de forma honoraria. Si, no me pagan. Es más, lo hablamos y no me sirve que me paguen.

No cuento más porque es algo mio. Quería compartirlo porque es una de esas cosas super guau (escribir super wow era muy yankee) que me pasaron y me enorgullecen. Les contaría más, pero esa ya es otra historia... 

Hoy recomiendo: comer biscotelas, probar el helado de Mburucuyá, tener una mascota y tratarla bien, hacer una manualidad, conversar y evitar malos entendidos.

jueves, 4 de julio de 2013

Vacaciones de Julio

Ayer acompañé a una amiga a que le tiraran las cartas. Antes de irnos, la mujer quiso hacer el intento y me leyó algo a mi: no adivinó nada. Cuando hablaba con mi amiga, yo analizaba lo que decía, lo que mi amiga quería escuchar y los dibujos que tenían las diferentes cartas. Me di cuenta que no hay nada que yo quiera saber. Si es malo, prefiero sufrir cuando pase (si es que pasa) y no por adelantado. Si es bueno, elijo disfrutar de la sorpresa cuando llegue.

¡Estoy curada! ¿De qué? No es importante... Estoy mejor que antes, cuando no queria escribir en el blog porque no me sentía bien. Estos últimos días me sentí algo rara, pero no se compara a como estaba hace un año. El amor, el verdadero amor, es mágico y milagroso. 

María me dijo que los ascensos no siempre son verticales. A veces las mejoras en nuestra vida pueden ser horizontales. Pablo me mostró un discurso que dio Steve Jobs donde cuenta una teoría sobre los puntos que unidos, demuestran que tuvieron que sucedernos muchas cosas antes de lograr algo realmente bueno y que los fracasos no son tales, sino tan sólo puntos en nuestra vida. Me gustó mucho así que lo comparto. 


Hay cosas en mi pasado que hubiese preferido evitar. Si mis errores me llevaron a donde estoy ahora, a ser quien soy y vivir las cosas maravillosas que me han pasado, no tengo nada de qué arrepentirme ni que quisiera cambiar. Creo que es así, por eso vivo el presente.

María me recomendó hace tiempo que para evitar frustraciones, dejara de hacer planes y proyectos y que intentara ponerme pequeñas metas. Mis pequeñas metas para hoy son: estudiar, despintarme las uñas, darle un beso a mi madre y decirle lo mucho que la quiero (lo hago TODOS los días), demostrarle a mi perro que lo quiero muchísimo (hace dos meses que es mi hermanito) y leer un poco de "Las ventajas de ser invisible" (hermosa película) o del libro que mi padre trajo de la biblioteca. Mañana prometo contarles si las hice. Escribir acá mañana también es uno de esos pequeños objetivos que planeo cumplir a corto plazo. 

Me voy con una frase que usa mi padre en broma cuando no le sale algo: "no es tan fácil". Y nos reímos.