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domingo, 20 de noviembre de 2011

Letra N: Normal

[Me paso días esperando a que me llegue de golpe una palabra con la letra que me toca. "Normal" es una palabra hermosa.]

"Vos no sos normal." Sé que algunas personas han pensado eso sobre mi. ¡Obvio que no! Si me hubiese dicho lo contrario por ahí si me jodía. Me compré el libro de Ingenieros que nombré en la M de mediocridad: "El hombre mediocre". Fue así. El otro día me gané una entrada doble para ver a Versailles y cuando volvía a casa pasé por una librería Tristán Narvaja (una calle en el centro de Montevideo donde están un montón de librerías de nuevos y usados) y me lo compré. Ya leí unas cuantas páginas. Está muy bueno.
Elegí la palabra normal porque justamente, no existe lo "normal". Ingenieros me lo confirmó. Ir a ver a unos japoneses, uno de los cuales se viste de mujer y aún así me parece lindo, no es normal. Los frikies no son normales. La gente extraordinaria, los genios, no son normales. ¿Aún así luchas por encajar, por ser normal, por ser como el resto?
VERSAILLES PHILEARMONIC QUINTET es un grupo de power, symphonic metal. Es j-rock, visual kei, algo así. Hace meses sabía que venían, pero como estaba segura de no estar dispuesta a gastar tanta plata en la entrada, no me molesté en hacerme la fan aprendiéndome todas las canciones para decir que los conocía.
Una amiga que quería ir, me dijo de participar en el sorteo a ver si tenía suerte. ¡Si la tuve! Fue un show inolvidable. La banda le metía tremenda onda, eran re simpáticos (sobre el escenario, después no sé ni me importa) y tenían mucha producción en cuanto a vestuario y maquillaje. Tocaron bien. Se ganaron al público, quienes de por sí estaban de su lado. A muchos como yo, nos tomó de sorpresa. Son todos hombres, incluso Hizaki, que es el que parece una mujer. Les dejo un par de fotos del concierto. Yo no saqué fotos porque nos habían dicho que no se podía. Me divertí mucho bailando y gritando, ejem... Me salió la fangirl estando ahí. ¡Eran tan lindos y simpáticos!
También dejo un par de videos para que los conozcan. Gracias por habernos visitado, Versailles.
Al final ellos se sacaron una foto con todos nosotros. Se pusieron de espaldas al público, y con la bandera uruguaya en mano, se sacaron una foto. Son unos amores. Teru (el de pelo violeta) ya escribió en su blog sobre nosotros. Me compraron. Estoy más cerca de ser otaku.
Dejo este video porque así ven como fue el concierto y la onda que le metían. Si, el sonido no es el mejor. Yo estaba al lado de Teru.


[No puedo dejar de mencionar la canción del Cuarteto de Nos -un grupo de rock uruguayo- que se llama "No quiero ser normal".
"No, no quiero imitar/ y por ser como todos no ser nadie./ No quiero ir donde todos van/y odio la navidad/muchos dirán: "eso está mal"/no quiero ser normal."
]

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Letra M: Mediocridad

M de matar, de morir, de maldad, de maleficio, de mal.

Mediocre (del lat. "mediocris"): 1- adj. De calidad media.
2- adj. De poco mérito, tirando a malo.
Diccionario de la RAE


(La Mediocridad es un pecado)
Me da miedo la mediocridad. No quiero ser mediocre. Hace un par de semanas llegué a casa temiendo serlo. Me comparé con alguien y salí perdiendo. Me sentí mediocre. Me sentí nada, cero, inferior. Es persona reunía características que yo tenía en menor cantidad, había realizado actividades que yo no, tenía una personalidad que me gustaba más que la mía. La situación era estúpida. Al mismo tiempo que lo admiraba, me daba cuenta de lo poco que represento.

Se lo conté a alguien. Hay un libro de Louise M. Alcott en que su protagonista hace algo similar, ahora que lo pienso. Mi interlocutor me dijo que yo no soy mediocre. Dos por tres me siento un tanto mediocre, por debajo de lo que aspiro ser. Prefiero tener esa sensación y superarme, a estancarme en donde estoy por sentir que ya llegué lo más lejos que puedo.

Me he codeado con gente mediocre. La mayoría lo era sin saberlo. Los mediocres estaban ahí. Fuimos a bailar, me dieron clases, nos besamos, se rieron de mi. Todos eran tan mediocres... Te aclaro que "ermitaño" y "lúgubre" no son palabras demasiado complejas como para que las repitas y te hagas ver demostrando que las sabés. Eso es de mediocre.

Buscando información relacionada con el tema descubrí que José Ingenieros escribió un libro llamado "El hombre mediocre". Según Ingenieros, hay tres tipos de hombres: el inferior, el mediocre y el idealista. Debería leer el libro a ver que tal el tipo este con sus clasificaciones.

Ah, por si acaso, yo suelo tener una filosofía de vida basada en que las personas no pueden compararse, porque son todas distintas. Tenemos diferentes vivencias, fuimos criados de las formas más diversas. Nuestros gustos, capacidades y aptitudes no son iguales, por lo que no podemos compararnos. Tan sólo podemos decir que somos mejores o peores en ciertas cosas, nada más. Yo creo que todos somos buenos y malos en algo, por lo que no tenemos de qué preocuparnos. Excepto los mediocres... No tienen forma de salvarse. Para ustedes ya es demasiado tarde.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Letra L: Lágrimas

Intenté usar otras palabras: libros, locura, lindo. No hay caso. El aspecto melancólico y sensible de mi persona no me lo permitió.

A lo largo de mi vida he derramado muchas lágrimas. Demasiadas quizá. ¿Cuántas son muchas?

Algunas fueron de felicidad. De esas no me arrepiento. Recuerdo cuando lloré porque salí abanderada de la bandera Uruguaya en la escuela (los abanderados y escoltas son los nueve mejores estudiantes del último año de primaria. El abanderado de la Uruguaya, sale por votación de sus compañeros), cuando aprobé primero de facultad, cuando "tuve amigos" (larga historia... de la época en que nadie me quería... creo que sólo vos Dav entenderías. Gracias y perdón por todo), etc. Esa lágrimas son re lindas.

Otras fueron de tristeza, de amargura, de soledad. Es cierto, tal vez muchas veces lloré por pavadas. Hace unos meses recuerdo que me puse a llorar porque "estaba cansada". Realmente estaba cansada. Ahora lo estoy pero corro y me drogo con felicidad. Es un arma de doble filo. Cuando te falta, caes desde lo más alto.

Ayer perdí mi reloj. Noviembre 1999 - Noviembre 2011. Mi mamá me lo había regalado los primeros días de este mes. Estaba en una fiesta y de repente no lo tenía más. Me puse re triste, y en situaciones como esa, siempre lloro. Todavía no lloré por mi pérdida. Ayer me di cuenta que he pasado por cosas mucho más tristes, aunque a ese reloj lo re quería. Era una de mis pertenencias más "mías". Pasé por miles de cosas con él. Es re de idiota el estar escribiendo todo esto por un relojito de morondanga, ¿no? Ese reloj representaba la mitad de mi vida "adulta".

En ese momento quería llorar, que alguien me abrazara y ta, no sé. Ahora estoy medio igual, je. Estaba con mi mejor amiga que es un amor. Gracias Andre por todo lo que me bancás. Yo sé que soy re pesada.

[Acá estaban los motivos por los que escribí la entrada y que borré al igual que borro a gente de mi vida.]

Mi mamá me compró un reloj. De la misma marca (Q & Q), otro modelo. Mis padres me acompañaron hoy al prado. Hice el simulacro de lo que voy a hacer el sábado: corro la 10K de Nike. Me fue bien.

Renzo: en caso de que leas esto... sos peor stalker que yo. Eso nomás. Lamento que no entiendas muchas cosas y que no te pueda hablar más. Sos igual a mi en eso también.

Y... ta. Ah, si. Perdón Jose Luis y Oscar W si leen esto. Y Mathías, no creo que leas mi blog, pero como habrás notado, en persona no soy tan loca. 

Gracias mami por todo. No lees mi blog por suerte. Contigo aprendí a llorar sólo por las cosas verdaderamente importantes y a ser feliz. Gracias por estar siempre.